Jon Sistiaga recorre en un largo reportaje, que se emitirá en dos entregas, la geografía de la violencia narco. Tijuana es sólo un ejemplo
de lo que está pasando en México. Los narcos de los diferentes cárteles
de la droga se están enfrentando entre sí por el control territorial y
las que llevan la cocaína hasta los Estados Unidos. Es una de exterminio. Una feroz por el de los
que sólo acabará con el aniquilamiento del adversario. Ejecuciones
múltiples, de diez en diez o de veinte en veinte, en decapitaciones, en
mutilación de genitales, en una espectacularización de la violencia para
generar temor en el adversario.
El
reportaje de Jon Sistiaga analiza las claves de esa violencia
estructural que lleva años sacudiendo México y que parece haberse
desbordado en los últimos meses. La cámara de Cuatro entra en las
prisiones mexicanas, retrata las misas negras dedicadas a la Santa Muerte,
la patrona de los narcos, visita los mausoleos donde se entierra a los
grandes capos o graba con crudeza una balacera entre sicarios y soldados
que acabará con seis muertos. La entrega del reportaje Narcoméxico está estructurada como una road para retratar los escenarios del conflicto.